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La Coctelera

TODO LO QUE DESEO HACER

El hecho de estar en constante búsqueda, en persistente inconformidad, en una inquebrantable decisión por querer obtener respuestas, en una firme convicción de querer llegar a realizar objetivos y alcanzar metas, en un invariable camino de querer hacer lo mejor; nos lleva a reflexionar en cual es ese sendero a seguir para lograr realizar todo esto.

El camino hacia el triunfo… no es, ni el más fácil, ni el más sencillo, conlleva una serie de acontecimientos que terminan por hacernos tomar decisiones que no siempre son las mas adecuadas, sin embargo el sólo hecho de intentarlo, ya es un triunfo, porque mirar hacia atrás y decir, hubiera hecho esto o aquello es un fracaso que no debemos permitirnos.

Por consiguiente, en los viajes que se dan en la vida, internos y externos, es decir, las idas y vueltas que transcurren en el tiempo, que se convierten en vivencias, que son las que nos guían desde nuestro interior, con toda la información acumulada en la memoria a lo largo de nuestra existencia, siendo esta, consecuencia de cada uno de los pasos y acciones que realizamos, logrando con ello que la información acumulada, se vincule a la exteriorización de acciones; de la que surge la formación de nuestro “ser”, en la que se adquiere el querer hacer. En este proceso se encuentra la conclusión de lo que estamos buscando, en la que cualquier cosa que nos la propongamos se puede obtener, siempre y cuando tengamos la plena certeza, que lo que estamos intentando realizar es lo correcto y lo que queremos forjar para nosotros y nuestro entorno, dejando de lado egoísmos y también teniendo en la mira la construcción de un mundo mejor. Teniendo en cuenta todo ello, en cada instante de nuestra vida, podemos conseguir que florezca el efecto deseado.

Si nos remontamos a aquello que queremos obtener, logrando que los estímulos externos nos sean efectivos, en el sentido de que cada una de las consecuencias de lo que vivimos y hacemos, sean estas positivas o negativas, nos ayuden en el proceso de lograr nuestros objetivos y metas, canalizando lo negativo hacia lo positivo, desde un punto de vista ideal; con la certeza de realizarlo, en el caso de que nos lo planteemos y le demos forma para concretizarlo. Es así como desarrollamos la capacidad de discernir y obtener claridad en lo que deseamos, teniendo presente que el aprendizaje de lo vivido es un invaluable oasis de sabiduría, del cual podemos beber el resultado de lo que ya ha transcurrido en el tiempo, en la reflexión de alcanzar ser un mejor ser humano cada día, para conseguir nuestro verdadero camino, vamos a encontrar algunas de las respuestas que estamos buscando, sin dejar de investigar, escudriñando en nuestro interior y en el trabajo que hayamos realizado en él, puesto que, de los estímulos que encontramos en nuestro camino, sobre todo de las necesidades y conflictos… surge el interés de concretizar todo aquello que deseamos obtener.

Por tanto, en la manera como tratamos a nuestro entorno, se refleja el trabajo que estamos realizando con nuestro yo, tratando de avanzar por el sendero de lo correcto y útil. Esto no significa que no vayamos a cometer errores, todo lo contrario, estoy convencida de que el aprendizaje que se logra de los errores que cometemos producen resultados positivamente asombrosos, en los cuales podemos lograr que cada uno de los objetivos que probablemente no teníamos definidos, sean más claros y concisos.

Normalmente, cuando tenemos el estímulo y el reconocimiento externo, obviamente estamos en mejores facultades de hacer muchas más cosas que cuando el estimulo es negativo. Sin embargo cuando se ha trabajado el yo… podemos concluir que la desaprobación de los demás no nos debe afectar, si no alentar a continuar con lo que estamos convencidos es lo que tenemos o debemos hacer. Ese estado de fuerza y valor, debemos de mantener para que cuando tengamos una caída, en levantarnos esté el convencimiento del logro que queremos obtener.

Las críticas constructivas, nos hacen reflexionar y recapacitar en los errores que estamos cometiendo, para así lograr el mejoramiento de la claridad de nuestros objetivos, y por lo tanto hacer de ello un auto conocimiento mayor.

Por consiguiente, no necesitamos de la aprobación de los demás, pues hasta cierto punto y en cierta medida la aceptación de los demás, depende de las actitudes y decisiones que tomamos en los momentos de mayor dificultad.

Muchas veces sentimos la pérdida de la identidad, o en su defecto queremos ser transparentes en una acción que nos ha llevado a querer desaparecer en un estado de vergüenza por lo que se ha hecho, apareciendo en un estado emocional subyacente, es en estos momentos cuando debemos recordar la instrucción de nuestras vivencias para obtener un aprendizaje real y fructífero.

En la actitud, aptitud, inteligencia, autoestima, hay un enlace del cual se habla y se dice mucho, se aconseja e investiga. A pesar de ello, lo único que puedo decir al respecto, es que nada está escrito sobre nada o sobre todo, porque cada ser humano como individuo único e inteligente tiene la capacidad de discernir sobre su propia vida, puesto que es mucho más importante la experiencia adquirida y el aprendizaje en la reflexión de esta, que lo leído, transmitido o aconsejado.

En el trabajo que realicemos por ser cada vez mejores, dándole prioridad a nuestro yo, trabajando en bien de su desarrollo positivo, en la aplicación de la práctica de los principios y valores que escogemos de manera correcta optando por lo bueno, es como vamos a lograr cualquier cosa que nos la propongamos, como “un nada es imposible”, o en su defecto “todo lo que deseo hacer” es posible.

TODO LO QUE DESEO HACER

El hecho de estar en constante búsqueda, en persistente inconformidad, en una inquebrantable decisión por querer obtener respuestas, en una firme convicción de querer llegar a realizar objetivos y alcanzar metas, en un invariable camino de querer hacer lo mejor; nos lleva a reflexionar en cual es ese sendero a seguir para lograr realizar todo esto.

El camino hacia el triunfo… no es, ni el más fácil, ni el más sencillo, conlleva una serie de acontecimientos que terminan por hacernos tomar decisiones que no siempre son las mas adecuadas, sin embargo el sólo hecho de intentarlo, ya es un triunfo, porque mirar hacia atrás y decir, hubiera hecho esto o aquello es un fracaso que no debemos permitirnos.

Por consiguiente, en los viajes que se dan en la vida, internos y externos, es decir, las idas y vueltas que transcurren en el tiempo, que se convierten en vivencias, que son las que nos guían desde nuestro interior, con toda la información acumulada en la memoria a lo largo de nuestra existencia, siendo esta, consecuencia de cada uno de los pasos y acciones que realizamos, logrando con ello que la información acumulada, se vincule a la exteriorización de acciones; de la que surge la formación de nuestro “ser”, en la que se adquiere el querer hacer. En este proceso se encuentra la conclusión de lo que estamos buscando, en la que cualquier cosa que nos la propongamos se puede obtener, siempre y cuando tengamos la plena certeza, que lo que estamos intentando realizar es lo correcto y lo que queremos forjar para nosotros y nuestro entorno, dejando de lado egoísmos y también teniendo en la mira la construcción de un mundo mejor. Teniendo en cuenta todo ello, en cada instante de nuestra vida, podemos conseguir que florezca el efecto deseado.

Si nos remontamos a aquello que queremos obtener, logrando que los estímulos externos nos sean efectivos, en el sentido de que cada una de las consecuencias de lo que vivimos y hacemos, sean estas positivas o negativas, nos ayuden en el proceso de lograr nuestros objetivos y metas, canalizando lo negativo hacia lo positivo, desde un punto de vista ideal; con la certeza de realizarlo, en el caso de que nos lo planteemos y le demos forma para concretizarlo. Es así como desarrollamos la capacidad de discernir y obtener claridad en lo que deseamos, teniendo presente que el aprendizaje de lo vivido es un invaluable oasis de sabiduría, del cual podemos beber el resultado de lo que ya ha transcurrido en el tiempo, en la reflexión de alcanzar ser un mejor ser humano cada día, para conseguir nuestro verdadero camino, vamos a encontrar algunas de las respuestas que estamos buscando, sin dejar de investigar, escudriñando en nuestro interior y en el trabajo que hayamos realizado en él, puesto que, de los estímulos que encontramos en nuestro camino, sobre todo de las necesidades y conflictos… surge el interés de concretizar todo aquello que deseamos obtener.

Por tanto, en la manera como tratamos a nuestro entorno, se refleja el trabajo que estamos realizando con nuestro yo, tratando de avanzar por el sendero de lo correcto y útil. Esto no significa que no vayamos a cometer errores, todo lo contrario, estoy convencida de que el aprendizaje que se logra de los errores que cometemos producen resultados positivamente asombrosos, en los cuales podemos lograr que cada uno de los objetivos que probablemente no teníamos definidos, sean más claros y concisos.

Normalmente, cuando tenemos el estímulo y el reconocimiento externo, obviamente estamos en mejores facultades de hacer muchas más cosas que cuando el estimulo es negativo. Sin embargo cuando se ha trabajado el yo… podemos concluir que la desaprobación de los demás no nos debe afectar, si no alentar a continuar con lo que estamos convencidos es lo que tenemos o debemos hacer. Ese estado de fuerza y valor, debemos de mantener para que cuando tengamos una caída, en levantarnos esté el convencimiento del logro que queremos obtener.

Las críticas constructivas, nos hacen reflexionar y recapacitar en los errores que estamos cometiendo, para así lograr el mejoramiento de la claridad de nuestros objetivos, y por lo tanto hacer de ello un auto conocimiento mayor.

Por consiguiente, no necesitamos de la aprobación de los demás, pues hasta cierto punto y en cierta medida la aceptación de los demás, depende de las actitudes y decisiones que tomamos en los momentos de mayor dificultad.

Muchas veces sentimos la pérdida de la identidad, o en su defecto queremos ser transparentes en una acción que nos ha llevado a querer desaparecer en un estado de vergüenza por lo que se ha hecho, apareciendo en un estado emocional subyacente, es en estos momentos cuando debemos recordar la instrucción de nuestras vivencias para obtener un aprendizaje real y fructífero.

En la actitud, aptitud, inteligencia, autoestima, hay un enlace del cual se habla y se dice mucho, se aconseja e investiga. A pesar de ello, lo único que puedo decir al respecto, es que nada está escrito sobre nada o sobre todo, porque cada ser humano como individuo único e inteligente tiene la capacidad de discernir sobre su propia vida, puesto que es mucho más importante la experiencia adquirida y el aprendizaje en la reflexión de esta, que lo leído, transmitido o aconsejado.

En el trabajo que realicemos por ser cada vez mejores, dándole prioridad a nuestro yo, trabajando en bien de su desarrollo positivo, en la aplicación de la práctica de los principios y valores que escogemos de manera correcta optando por lo bueno, es como vamos a lograr cualquier cosa que nos la propongamos, como “un nada es imposible”, o en su defecto “todo lo que deseo hacer” es posible.

"Al amigo irremediable"


Aquel amigo que conocí, sin pensar lo comprendí,

al evitarlo lo admití, al encontrarlo lo descubrí,

la esperanza de vivir, me volvió a consentir,

en la desidia de sentir, en su amistad me convencí,

que las sorpresas y las coincidencias te repiten…estoy aquí.

Cuanta dicha concedí, al saber que está aquí,

me envuelve una gran sensación de paz y locuaz confusión,

que impresionan al alcanzar, el volar en la utopía,

de consentir esta gran dicha, que al amigo concebía.

El compañero de trabajo que encontré,

que se convirtió en el amigo fiel,

en la bella y sensacional persona que me dio consejos,

a pesar de su concebida historia de amargas vivencias,

a veces sin darse cuenta del ánimo y aliento que traía a mi vida.

El ser, que sin saber me brindó

con una sonrisa, o una mirada.. una palabra de consuelo,

el extraordinario amigo que lejos de ser aquel ser superficial,

que aparenta ser lo que no es,

es el individuo más sensible que he conocido.

La amistad la encuentras en donde menos te imaginas,

no es lo mismo el compañero de trabajo,

que el amigo que dejaste ver, al dejarte conocer,

es la realización de encontrar el extraordinario,

motivo que nos regala a cada uno de nosotros la amistad.

Desde la mañana es la carcajada,

desde que te conocí fuiste un ir y venir,

que admitía sin saberlo que ser feliz está en sentir tu porvenir,

con el esfuerzo que encuentras en el camino de la vida.

Te conocí en la poesía, en la canción que recogías,

cuando con tu singular sonrisa, consentías mis palabras,

con un mensaje que te hacía cambiar de ánimo cada día,

ahora que la corta distancia aleja nuestra amistad,

a la que nos hemos acostumbrado en la rutina del cada día.

"En el Día de la Mujer"

08 de marzo, "Día de la Mujer", es mucho lo que se dice y se escribe acerca de este día… sin embargo, sería repetitivo expresar, la violencia de la cual somos víctimas; toda la lucha, que nosotras las mujeres tenemos que perpetrar día a día para que se consiga la tan ansiada “igualdad”, la no discriminación; (siendo innumerable la lista de maltratos y violencia que tenemos que superar, para que se nos identifique como seres humanos dignos, como personas y no como objetos…). Aún cuando se diga que se ha conseguido la tan ansiada igualdad, contemplada en los derechos humanos, incluyendo dentro de ellos por ejemplo que la mujer tiene derecho a votar; y otros derechos por lo cuales se ha tenido que batallar… yo me pregunto ¿Por qué tenemos que demostrar constantemente lo que valemos?, ¿Por qué no se nos aprecia, simplemente, por el hecho de ser personas pensantes, con sentimientos; tal cuales como los del género masculino?...

Ya en pleno siglo XXI, podemos observar que aún es difícil para una mujer ser considerada para un puesto jerárquico, en una primera instancia, ya que tenemos que demostrar constantemente nuestras capacidades, de manera sobresaliente, no siendo así, para los varones, a quienes se les considera en forma inmediata.

A pesar de que somos muchas las mujeres que estamos sobresaliendo; la discriminación, se siente en el aire, ya que en algún momento se hace presente, siendo esta una variable sujeta a una constante, por lo cual día a día, se tiene que demostrar que nuestras capacidades son iguales e incluso superan al sexo opuesto.

Nuevamente, me cuestiono, sobre las constantes injusticias del mundo, con respecto a la desigualdad y discriminación, no sólo con las mujeres, sino con todos los seres humanos que de una u otra manera somos diferentes, sería interminable describirlo…ya que la complejidad de nosotros mismos nos ha llevado y lleva a enfrentamientos de los unos con los otros. Sin embargo, también me gustaría expresar la maravilla que es estar en este extraordinario universo de obstáculos que debemos de superar, sin los cuales nuestra existencia se tornaría aburrida y obsoleta.

Sea cual sea nuestra condición, la bendición más grande que hemos recibido, es la de ser mujeres, la de traer el milagro de la vida al mundo; y todo lo que conlleva nuestra portentosa existencia…